No te agobies, todos tenemos dudas

Lo tienes claro, tu empresa, actividad, organización, o proyecto necesita tener presencia en Internet. Pero Internet se ha convertido en algo muy complejo, con tantas opciones, configuraciones, proveedores, servicios, y tecnologías, que uno nunca sabe si está tomando las decisiones correctas. Y en un mundo cada vez más conectado, fallar en la parte online, puede ser catastrófico. Por eso, para ayudarte un poco, hemos creado esta lista de dudas frecuentes que te pueden ayudar a entender qué necesitas realmente y qué te sobra de las enormes posibilidades que te ofrecen los servicios tecnológicos en red (vamos, Internet, para que se entienda)

Dudas frecuentes sobre tecnología y la Web

Vale, necesito una web, pero de qué tipo

Tipos de web diferentes hay unas cuantas, pero para agruparlas podemos hacerlo en 5 tipos básicos:

  1. Website Corporativo. Es el sitio de web de una empresa u organización donde se contestan a estas preguntas: Quienes somos, Qué hacemos, Qué nos diferencia/da valor, y Cómo pueden contactar con nosotros
  2. Landing Page. Es en sí un complemento a una actividad de marketing. Literalmente significa “página de aterrizaje” y se refiere al lugar a donde llegará un visitante a través de un enlace, ya sea por un anuncio online, un folleto, o por cualquier otro medio. En definitiva es una Web diseñada para dar más información sobre una campaña específica, una promoción, un lanzamiento, un producto en concreto…
  3. E-commerce o comercio electrónico. Puede ser un catálogo online que muestre todos tus productos y sus características para que el cliente pueda verlos como si estuviera en la tienda física y comprarlos, o no, derivando la compra a la tienda tradicional o intermediarios.
  4. Sitio Web de generación de oportunidades. El objetivo de una Web de generación de oportunidades es recolectar cierta información de tus clientes potenciales para que posteriormente puedas ponerte en contacto con ellos. Po lo general se obtiene el permiso para ponerse en contacto con estos clientes a través de ofertas especiales y a cambio de ofrecer más información. Esto funciona igual de bien para las empresas físicas como para las que hacen negocios online. Por ejemplo, una tienda de café podría ofrecer un cupón de descuento para cualquiera que se diera de alta en la Web.
  5. Sitio Web de suscripción. Tiene como objetivo conseguir visitantes que se registren para tener acceso a cierta información o a características por las que vale la pena pagar. La clave de este modelo es tener algo que valoren tus clientes potenciales lo suficiente como para pagar por ello.

Y qué tipo de web es mejor para mí

No te dejes influenciar por lo que hace tu vecino o por lo que has visto que hacen otros. Decide primero para qué quieres una web. ¿Es para promocionar un negocio nuevo?, ¿dar mayor visibilidad a tu proyecto?, ¿atraer nuevos clientes?, ¿vender tus productos o servicios? o igual lo que quieres es dar una determinada imagen ante tus clientes actuales o potenciales para que te valoren como tú crees que deben valorarte. Igual sólo necesitas una web sencilla que muestre quién eres y qué haces, o igual quieres un sitio web donde tus clientes puedan encontrar amplia información sobre ti. Según lo que esperes conseguir, vete al punto anterior y elige el tipo de web que más se acomode a tus necesidades.

¿Necesito un blog en mi web?

Las webs de ciertas empresas incorporan un blog corporativo. Y seguro que has visto alguno, e incluso te has dicho: ¡pues yo también eah! Pero eso no significa que lo necesites, o que puedas permitírtelo. No se trata de dinero, sino de tiempo y esfuerzo.

Un blog es una especie de revista donde el personal de una empresa, o bien alguien en nombre de ella, escribe artículos relacionados con la actividad de la organización. No se habla de la organización en sí, si no de temas relacionados con ella que pueden interesar a sus clientes.

Un blog requiere sí o sí mantenimiento continuo, un blog donde la última entrada es de hace un mes, se considera muerto, y da muy mala imagen a una organización, porque manifiesta desidia (o querer abarcar más de lo que puede). Así que plantéate primero si tienes la capacidad (personal y tiempo) de poder generar contenido para nutrir continuamente el blog.

Pero si un blog requiere tanto esfuerzo, ¿por qué ciertas empresas lo tienen? Un blog es una herramienta de fidelización de clientes. Es una manera indirecta de estar en contacto permanente con el cliente sin someterle a publicidad. Es el cliente el que requiere saber de ti, le interesas. La empresa a través de un blog se convierte en asesor, consejero y prescriptor de sus clientes ¿hay algo mejor que eso para una empresa? Además genera tráfico online. Para que lo entiendas de manera sencilla: Tu web es un grano en el desierto, para que destaque, los motores de búsqueda deben resaltar tu web por encima de las demás, pero sólo lo harán si creen que tu contenido es más interesante que el de los otros. Cuanto más contenido único (nada de copia y pegar) y de calidad tenga tu web, lo que incluye tu blog, más tráfico hacia el mismo atraerá, y eso así mismo, atraerá más tráfico. Tu grano brillará en el desierto.

Y eso de las redes sociales, ¿merece la pena?

Si has leído la pregunta sobre el blog, esta es similar. Las redes sociales tipo Twitter o Facebook, o las más orientadas al sector profesional como LinkedIn, pueden ayudarte a establecer una relación con tus clientes más fluida, lo que bien gestionado te evita gastar grandes sumas en publicidad directa y tener aún así cierta repercusión mediática. Lo que debes recordar es que estas cuentas  representan a tu organización y no a ti como persona, ni a la persona que los escriba en tu nombre. Deben ser entradas claras, concisas, ocurrentes y útiles para tus clientes. Evita, por ejemplo, tener una cuenta en Twitter para limitarte a retuitear lo que otros dicen. Si quieres tener una presencia en las redes sociales, hazlo porque deseas destacar en ello y establecer una vía de comunicación con tu audiencia, no porque es “guay” tener cuenta en este o aquel servicio, o porque tu cuñado te lo recomiende. Si no lo vas a hacer bien, concentra ese esfuerzo en otras actividades de comunicación y promoción.

¿Gestión de crisis?

De acuerdo, de pronto ha ocurrido lo inesperado. Tuiteé (o alguien en mi organización) algo que puede ser contraproducente para mi marca… y se está desatando el infierno sobre mis pies porque estas cosas corren como la pólvora en Internet.

La gestión de crisis está para estos momentos. Actuar rápido, y aprovechar la crisis para no sólo salir airoso del asunto, sino también fortalecido son las claves en las que se centran los gestores de crisis.

Monitorizar constantemente lo que se dice de nuestra marca y tener una muy clara línea de publicación e identidad de marca son la clave para evitar estas crisis. Pero sobretodo estar preparado para saber cómo actuar ante ellas es el mejor salvavidas. La gestión de crisis propone unas reglas que deben ser asimiladas por la organización para saber actuar con prontitud y resolución ante un problema.

Yo tengo un logo resultón, me lo hizo mi primo, ¿por qué debo cambiar?

La identidad corporativa engloba mucho más que la identidad gráfica de una organización, pero ésta es uno de sus pilares fundamentales. Lo que tú normalmente llamas “logo” tiene mucho más detrás. No se trata de una manera de escribir el nombre de tu organización y un símbolo que la represente visualmente.

La identidad gráfica engloba los colores a utilizar, la tipografía, las reglas a la hora de escribir un documento, la decoración de la oficina, de los automóviles, del diseño de tus productos o servicios, tus facturas… prácticamente todo lo que rodea a tu negocio. Incluido Internet. Por eso al diseñar la imagen de una empresa se tienen en cuenta muchos factores, que si un color no se va a poder reproducir igual impreso que en la pantalla de un monitor, que si esta tipografía no se ve bien en textos pequeños, que si el icono se parece demasiado al de la competencia… miles de factores que deben ser analizados, estudiados y descartados.

Porque más importante que el nombre de tu organización, es cómo mostrar ese nombre puede definirte como empresa. Cuidar la identidad gráfica es cuidar de tu proyecto más allá de hoy, es pensar en lo grande que va a llegar a ser.

¿Newsletter? ¿eso sirve para algo?

Newsletter es la palabra inglesa para “Boletín informativo”. ¿Qué tiene de bueno tener un boletín informativo? Bueno, pues primero, poder informar a tus clientes o a los interesados en tu empresa, sobre promociones, noticias, productos… lo que quieras. Tienes su email, tienes la capacidad de hacerles llegar información que les puede interesar. Segundo, tienes una manera de saber si lo que les haces llegar les interesa y así poder cambiar tu discurso según su reacción.

Los newsletter no son la panacea, seguro que recibes unos cuantos al día en tu bandeja de entrada. ¿Cuánto lees?, ¿cuántos van directos a la basura?, ¿sobre cuántos acabas haciendo clic en sus enlaces?

Un buena política de newsletter define el tipo de lenguaje a utilizar, la cantidad de mensajes que se envían al mes, la cantidad de información que tienen esos mensajes y el diseño de los mismos.

Puedes definir protocolos para que automáticamente se envíe un newsletter a aquellos que hace tiempo que no te compran o visitan, e incluso hacerles llegar promociones específicas para ellos. Lo mismo con los más fieles, con los que viven en uno u otro lugar… en definitiva no pienses en un newsletter como un mensaje genérico que enviar a todo aquel del que tienes su email, cuanto más orientado a un perfil concreto sea tu mensaje más éxito tendrás.

Pero los newsletter no sólo sirven para que tu lances el mensaje a los cuatro vientos, gracias a la tecnología puedes saber si los receptores lo leen, hacen clic, cuanto tiempo tardan en verlos… en definitiva todo un chorizo de datos que puede salir para que lo estudies y analices con solo mandar un newsletter.

SEO, ¿qué es eso que suena a condimento oriental?

SEO es el acrónimo de Search Engine Optimization, dicho en el idioma de los mortales, optimización para los motores de búsqueda, y consiste en una serie de acciones para mejorar la visibilidad de un sitio web en los resultados naturales de los diferentes buscadores. Vamos, etiquetar correctamente tu sitio web para que los buscadores de Internet como Google o DuckDuckGo te encuentren.

En definitiva, al igual que cuando etiquetas una foto de tu familia le pones aquello de “nene”, “mamá”, “vacaciones verano”… para que después al buscarla te sea más fácil encontrarla, lo mismo se hace con una web. Además se le añade una descripción y unas opciones de rastreo.

Cuando has buscado algo por Internet te habrás fijado en que debajo de cada resultado aparecía una pequeña descripción de la web y unos enlaces a diversas partes de ella. Pues esa descripción que ves, y hasta los enlaces que se muestran, es obra de un buen SEO. Hoy día las acciones de SEO no aseguran por si solas la mejora en visibilidad de tu sitio web, ya que la ingeniería detrás de los motores de búsqueda se ha hecho más compleja, y ahora tienen en cuenta el contenido de las webs, si otras web redireccionan a esa, la conexión con redes sociales, las menciones, las visitas… y muchos otros factores. Pero las acciones de SEO son imprescindibles para que los resultados que se muestren sean los correctos. En definitiva es la base sobre la que construir la mejora en visibilidad de tu web.

Lo de Google Adwords son como cantos de sirena para mí

Seamos claros, Google es el rey de las búsquedas, algún día su hegemonía caerá, esperémoslo por el bien de la sana competencia, pero hoy día es la vía por la que la mayoría de gente busca. Si en la pregunta anterior hablábamos del SEO y hacíamos referencia a la manera natural en la que los resultados de una búsqueda aparecen, ¿cuál es la forma no natural? Fácil. Comprando la posición. Eso es Google Adwords. Comprar el derecho a aparecer en los primeros lugares de una búsqueda. ¿Y eso es caro, fácil, complejo o necesario? Depende de las necesidades de cada empresa, y lo que busque conseguir.

Normalmente la inversión en Google Adwords es una parte de una planificación de inversión en medios para una campaña de marketing y promoción bien estructurada. ¿Es complejo diseñar una campaña en AdWords? Siendo francos, tiene su complejidad, porque son muchos factores los que hay que tener en cuenta y mucho el seguimiento que hay que hacer para al final obtener unas estadísticas que nos permita tener un ROI (el famoso Retorno de la Inversión) acorde a lo que esperamos. ¿Lo más recomendable? busca a alguien con experiencia que lo haga por ti, te ahorrarás dinero, tiempo y esfuerzo. Pero si lo quieres hacer tú, Google pone a tu disposición a sus propios asesores que te pueden orientar, además de manuales online.

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